Todo es Analógico
“¡Todo es analógico!” afirmaría enfáticamente, a menudo golpeando la mesa para dar efecto. Aquellos en la sala que me conocían seguirían trabajando, aquellos que no me creían se podía ver que rodaban los ojos, pero a veces lograba captar la atención de un recién contratado o alguien recién salido de la escuela, y ellos podrían preguntar “¿y qué hay del digital?”
Estábamos a mediados de la década de 1980, y yo trabajaba en Commodore Business...