Las obligaciones y exigencias regulatorias requieren un control constante sobre las decisiones de diseño, las aprobaciones, el acceso, los cambios y las versiones. Limitados por herramientas heredadas, prácticas de diseño y una creciente complejidad regulatoria, los procesos de cumplimiento suelen estar fragmentados y ser manuales, lo que dificulta rastrear y documentar la conformidad. El desarrollo electrónico empresarial exige un registro completo y confiable de cada decisión, cambio y conversación.