En las organizaciones de productos complejos, la desalineación es predecible. Los ingenieros seleccionan componentes sin visibilidad en tiempo real de la cadena de suministro. El equipo de compras descubre las limitaciones solo después de que los diseños quedan fijados. La fabricación absorbe las inconsistencias. El PLM y el ERP se alejan de la intención del diseño. Al final, el trabajo se realiza, pero no de forma organizada.